domingo, 13 de diciembre de 2015

6) La tesis propuesta por el pintor David Hockney en el libro El conocimiento secreto

La tesis propuesta por el pintor David Hockney en el libro El conocimiento secreto 

A continuación se muestra una síntesis de su trabajo y el documental (Hockney, documental BBC) que realizo el autor para la BBC donde explica en detalle su hipótesis.  

enlace a el conocimiento secreto

A raíz de una visita que el autor realizó a la National Gallery de Londres, para disfrutar de una exposición de Ingres, tuvo la percepción de que el artista había utilizado algún tipo de instrumento óptico en los retratos de turistas del gran tour en Roma. Se trataba de dibujos de pequeño formato que a Hockney le recordaron a los dibujos que hacia Warhol  con la técnica del calco desde imágenes proyectadas (imagenes 12 y 13). 

Imagen 12 de Ingres

Imagen 13 de Warhol


La cámara clara pudo haber sido el aparato óptico utilizado por Ingres en sus dibujos.  Hockney experimentó con dicho instrumento durante un año, de donde surgió la serie de retratos titulada:  los guardias de la National Gallery (imagen 14 y 15). “La cámara clara no es fácil de usar. Básicamente es un prisma sobre una vara que crea la ilusión de una imagen de cualquier cosa que este enfrente sobre un trozo de papel debajo. La imagen no es verdadera; de hecho no está en el papel, solo parece estar allí. Cuando se mira a través del prisma desde un único punto se puede ver a la persona o el objeto que está enfrente y el papel debajo al mismo tiempo”.  Para el dibujo del retrato se tiene que utilizar con rapidez y permite básicamente marcar los puntos más importantes que proporcionan un encaje correcto del rostro,  posteriormente se terminará observando al modelo directamente. 



Imagen 14 de Ingres


                                                                                            Imagen 15 de David Hockney




Tras este hallazgo, e indagando hacia atrás en el tiempo, el autor pudo descubrir características ópticas desde principios del siglo XV. Propone la hipótesis del uso del espejo cóncavo como la herramienta óptica utilizada en los primeros cuadros flamencos. Se trata de”(…) la parte de atrás de los espejos representados en las pinturas de Robert Campin y Van Eyck. El espejo cóncavo dará una proyección clara de más o menos 30x30 cm., sin que importe lo grande que el espejo sea,  (de todos modos no debe medir más de 6 cm de diámetro). Una gran cantidad de tablas de retratos posteriores a 1420 son de este tamaño y por lo general son cabeza y hombros con un antepecho delante, o el personaje parece estar en una caja.” (Hockney, pág. 285), los retratos de Campin podrían haberse realizado con este instrumento.  


 Un espejo lente de estas características aparece en el famoso cuadro de Jan van Eyck: El matrimonio Arnolfini (imagen 16) si bien, vemos la parte convexa en vez de la cóncava. Si se utiliza la primera se obtiene un reflejo, como se aprecia en el cuadro, y mediante la parte cóncava se consigue una proyección. 

             
                   Imagen 16 El matrimonio Arnolfini 1434


La imagen que el espejo cóncavo facilita se puede proyectar en la pared de una habitación a oscuras. En el lateral de una pequeña ventana donde se observa al modelo se coloca el papel, en este aparecerá la imagen reflejada desde un espejo situado dentro de la habitación  enfrente del modelo. Para que la imagen sea correcta  el exterior debe contar con una fuerte iluminación. Esta imagen surge invertida y posteriormente el pintor deberá  terminar el cuadro observando directamente al modelo: globoculación. (Imagen 17)


               Imagen 17 David Hockney experimentando con un espejo-lente


Los pintores y los fabricantes de espejos en el siglo XV pertenecían al mismo gremio. “Sin duda no es una coincidencia que tales espejos llegaran a la pintura en el mismo momento en que apareció en el retrato una mayor individualidad” (Hockney, pag 72).

Posteriormente ya en el siglo XVI se abandona el espejo-lente y se incorporan las lentes que mejoraron de calidad y aumentaron de tamaño. Los artistas habituados en el uso del espejo-lente  pudieron concluir que esta nueva herramienta era más apropiada al uso pictórico, ya que proporcionaba un campo de visión más ancho, como se aprecia en la obra de Caravaggio. La imagen que proyecta la lente aparece de forma especular, aunque no invertida como en el espejo-lente. “Es una coincidencia que a fines del siglo XVI, cuando considero que los pintores usaron las lentes por primera vez, haya, de repente, un montón de bebedores zurdos? (Hockney,  pág. 118).

La cámara oscura, de la que escribe Leonardo en 1500, se basa en la utilización de la lente. “Algunos artistas como Giorgione y Rafael  comienzan a experimentar con la óptica, mientras que otros como Miguel Ángel prefieren adherirse a la globoculación. Para la época de Caravaggio los espejos y las lentes ya llevan unos 170 años en circulación y científicos como Giambattista Della Porta están enseñando a los artistas a usarlas. De pronto hay un sorprendente estallido de naturalismo.”( Hockney, pág. 184).

Como indica el autor no todos los artistas utilizaron instrumentos ópticos, pero los efectos naturalistas que proporcionaba si eran conocidos, e inevitablemente se había creado una nueva manera de mirar.

Cuando la imagen se fija químicamente en el siglo XIX los pintores se apartan de la lente, por primera vez en mucho tiempo,  y comienzan las vanguardias artísticas.  Ahora se buscaran otras maneras de ver fuera de Europa u otro tipo de representación no basado en la mímesis. No obstante la lente ha continuado con el cine y la TV hasta la aparición del ordenador, en donde la mano vuelve a interpretar las imágenes basadas en la lente. “Cuando los pintores usaban estas proyecciones  tenían que interpretarlas utilizando sus manos y sus ojos. Había una conexión con el cuerpo humano” (Hockney, pág. 284).

Partiendo de algunos planteamientos y conclusiones a las que llega el autor en su libro se analizarán las siguientes cuestiones de interés para este trabajo:

En primer lugar se definirá el concepto de fotografía, de utilidad a la hora de enmarcar  las nuevas tecnologías de captación de la realidad.  Herramientas que están siendo muy utilizadas actualmente en las reconstrucciones arqueológicas en 3D.

La segunda idea  que propone Hockney  hace referencia  al ordenador entendido como una herramienta que vuelve a necesitar la mano del artista y que implica un detrimento en la idea de veracidad fotográfica.

Como tercer punto se relacionará la composición del “collage de ventana” de la pintura flamenca con el uso del ordenador. Este último facilita este tipo de composición y resulta más acorde con la visión fisiológica a diferencia de la perspectiva lineal italiana.

Por último se tratará la idea de teatralidad y expresión corporal, desarrollada por los pintores renacentistas y sus vínculos  con la Realidad Virtual arqueológica.








5) La utilización de instrumentos ópticos en la pintura del Norte de Europa

La utilización de instrumentos ópticos en la pintura del Norte de Europa

Los cambios que se produjeron en la representación pictórica anteriormente citados fueron favorecidos por la utilización de instrumentos ópticos. Nos basaremos para ello en la tesis expuesta en el libro del pintor contemporáneo  David Hockney,  El conocimiento secreto.  El contenido del libro presenta un análisis sobre el uso que los pintores renacentistas dieron a los instrumentos ópticos y las características visuales  particulares que esta tecnología proporciona. El uso de la óptica supuso un nuevo instrumento de trabajo para los artistas y trajo consigo  el surgimiento de imágenes más realistas y una nueva manera de mirar el mundo.

Metodología

Dicho libro se publicó a raíz de una investigación fundamentalmente práctica, donde el autor analiza los propios cuadros como documento histórico. Ampliado posteriormente por documentos escritos. Hockney experimentó con los mismos instrumentos ópticos que supone el autor utilizaron los artistas para pintar sus cuadros.


Esta metodología experimental se acrecentó por medio de un mural instalado en su estudio (Imagen 10), que contenía imágenes de la pintura occidental desde 1300 hasta el siglo XX. La realización de este panel fue posible gracias a la disposición de nuevas tecnologías: fotografías de buena calidad, utilización del ordenador para obtener detalles, diferentes composiciones y ampliaciones de los cuadros y por último, la facilidad que internet proporciona en la transmisión de información. Este mural de carácter visual recuerda a los paneles utilizados por el historiador del arte Aby Warburg (1866-1929) en su Atlas Mnemosyne (Imagen 11), en donde “Las imágenes por sí mismas y en su relación mutua y cambiante generan un "espacio de pensamiento" warburgiano”(Reguera). 

                               Imagen 10 Mural  David Hockney                                                                                                

Imagen 11 Atlas Mnemosyne Aby Warburg


Gracias al proceso de investigación realizado por un artista contemporáneo se alcanza un punto de vista diferente al del historiador del arte: basado fundamentalmente en documentos escritos. Procedimiento marcado por su interés profesional y una metodología práctica que facilita una visión de conjunto, materializada en dicho mural como “espacio de pensamiento”, donde surgen nuevas relaciones entre los cuadros que fueron pintados con la ayuda de la óptica. “(…) En el momento en que uno se da cuenta de que la óptica tiene una profunda influencia en la pintura y que los artistas la usaron, empieza a mirar de una manera nueva. Ve sorprendentes similitudes entre artistas que normalmente no habría relacionado, advierte grandes diferencias entre pintores que por tradición estaban agrupados, y ve distorsiones y discontinuidades en cuadros que son difíciles de explicar a menos que se haya usado la óptica de algún modo” (Hockney, pág. 131).

La relación entre imágenes que utilizan la óptica abarca un amplio periodo temporal, desde una  fecha tan temprana como es la década de 1420 hasta la actualidad con el cine y la TV . “Colgamos una col, como en la pintura de Sanchez Cotan de 1602, y la col comienza a girar. Filmo en video esta proyección (una naturaleza muerta que se mueve) y de inmediato me doy cuenta de que hay una línea recta desde esta proyección en movimiento en glorioso color a la imagen de la televisión de hoy en día, y nos cubre todo el camino a través de la pintura europea.” (Hockney, pág. 284). 


4) Renacimiento en los países del norte de Europa III

1)      Evolución del retrato.


En los libros iluminados ya se empieza a introducir el retrato del cliente, del destinatario del manuscrito y en algunos casos del pintor, inmersos en un espacio real. Como ejemplo se puede observar la imagen del manuscrito de las Tres riches Heures (Imagen 8), donde Juan de Berry aparece junto a una diversidad de objetos tomados de la realidad  y junto a sus amigos, algunos de ellos son retratos individuales, integrados en una escena de conjunto. Los hermanos Limbourg, iluminadores que han hecho la imagen, aparecen también en la escena.  “Aquí todo esta individualizado: el espacio, el tiempo y las personas que lo habitan” (Todorov  pág. 93).


                 Imagen 8  La invitación 1410-1489


Más adelante en los retratos individuales de Campin aparecen modelos burgueses o nobles de rango inferior, frente a los príncipes y reyes que se venían retratando hasta entonces. Estos retratos se ciñen a la verdad sin ceder a los cánones de belleza contemporáneos. Aparece representado normalmente solamente el busto, fuera de un entorno familiar, como por ejemplo se observa en el retrato de Masmines (Imagen 9). Son retratos que muestran el reconocimiento objetivo del individuo, que merece por sí mismo un retrato y el pintor se hace invisible. “Estos  personajes han ocupado el lugar de Dios en el sistema simbólico universal: el cuadro los designa pero ellos en si no designan nada. Estas personas son los héroes de los nuevos tiempos, y la pintura canta su elogio” (Todorov, pág. 135).



                  Imagen 9 Retrato de Robert de Masmines 1425

En las obra de Van Eyck los individuos retratados se relacionan en mayor medida con el pintor y el observador a través de una perspectiva unificada. Surge un interés por la percepción subjetiva y gracias a la perfección con que están pintados sus cuadros transportan al observador a la contemplación de la pintura por sí misma.

Los retratos de Roger  Van der Weyden se vuelven más estilizados, intenta mostrar más una “actitud” que la “verdad” de sus predecesores. Inaugura el subgénero de retrato de devoción, destinado a la devoción privada, donde el disfrute de la imagen de forma individual es semejante a la función que tuvieron los predecesores  manuscritos. “El retrato literal, si podemos llamarlo así, vuelve a ceder el paso al retrato ejemplar, la representación del mundo se doblega ante la enseñanza moral y religiosa” (Todorov, pág. 180).


3) Renacimiento en los países del norte de Europa II


                 Imagen 1 Tríptico de la Anunciación, 1425-1430


En este ejemplo, Tríptico de la Anunciación (Imagen 1), Campin sitúa a los personajes en un espacio  en perspectiva, pero además abre puertas y ventanas que unen interior y exterior. Ambos, continúan hasta la mirada del espectador: se abre una ventana al mundo.

Los factores anteriormente citados, produjeron una serie de cambios en la representación pictórica. Esta se vuelve mucho más realista, y el uso de la óptica como instrumento de trabajo que facilita la proyección de la realidad se generaliza.

Estos cambios podemos resumirlos en los siguientes puntos.
1)      Realismo y alegoría

Así como en la Edad Media la forma de representar era alegórica y dotada de sentido en función de una idea, generalmente religiosa, surge ahora la nueva representación realista donde los objetos, personajes y paisajes se representan por sí mismos. Tienen autonomía.

Alegoría y realismo comienzan a convivir  “La  revolución que está teniendo lugar consiste en establecer la solidaridad entre representación y visión. (…) En lo sucesivo cambia no solo el contenido o el estilo de la imagen, sino incluso su propio estatus: ante todo la pintura ya no debe transmitir un sentido ni mostrar una actitud, sino que muestra lo que se ve, se convierte en un arte de la visión.” (Todorov pág. 86)

El simbolismo no se pierde con la nueva forma realista de representar, ya que los contemporáneos conocen perfectamente las convenciones culturales,  pero ya no obliga a representar de una manera concreta. “Ver y comprender van juntos” (Todorov pág. 93).


           Imagen 2  La Virgen  de la pantalla de mimbre 1430



En la obra de Campin se aprecia la humanización de lo divino, por ejemplo, en La Virgen  de la pantalla de mimbre (Imagen 2), la aureola tradicional de la virgen es sustituida por una pantalla de mimbre que cumple una doble función: la real de proteger la chimenea y la simbólica, se trata de  un símbolo disfrazado.

De igual manera, otros personajes sagrados comienzan a representarse de forma más humanizada, Jesús aparece como un hombre que sufre, muy distinta de la imagen anterior del Jesús triunfante y las representaciones de San José se generalizan. Además, en las pinturas se observa una interrelación de personajes divinos y humanos.

1)      El tiempo y la luz realistas
La nueva representación realista ya no es atemporal. Los ciclos temporales se ven representados. 
Surgen escenas estacionales y también diarias ubicadas en tiempos concretos y reconocibles. Aparecen por ejemplo las primeras representaciones nocturnas como el Cristo en el huerto de Getsemaní de Paul de Limbourg.

La representación realista de la ubicación solar y la representación concreta de la luz dan lugar  a que comiencen a pintarse sombras y reflejos que muestran instantes temporales. La situación de las sombras nos permiten incluso diferenciar las distintas horas del día.

El tiempo no sólo se representa con los juegos de luz o los paisajes estacionales, sino que también se aprecia en las características físicas de los personajes,  ahora podemos ver por ejemplo a jóvenes, viejos o individuos quemados por el sol. Tienen características individuales asociadas a un paso del tiempo determinado.

Ya no son atemporales esencias. Lo inmóvil esta fuera del tiempo, mientras que  el movimiento y el gesto captado en una instantánea están  dentro de él. 

Según Todorov  esta nueva representación temporal está ligada a la filosofía de Nicolas de Cusa “Como había señalado Nicolás de Cusa, las esencias y Dios habitan la eternidad; los individuos existen en el tiempo. Así pues, los pintores de comienzos del siglo XV se dedicaran a representar el paso del tiempo” (Todorov, pág. 86)

Una vez descubierta esta manera realista de representar ya se puede transgredir, cosa que harán los pintores posteriores al maestro Campin: Jan van Eyck y Rogier van der Weyden. 

Se puede observar esta evolución en las vírgenes de Jan van Eyck que dejan de ser humanas y tampoco están situadas en un espacio mundano. El espacio exterior ya no se ve: solo entra la luz. El mundo sagrado y profano se han separado de nuevo.

En Rogier van der Weyden el realismo desaparece a favor de la expresión y en detrimento de la similitud como se aprecia en sus rostros, en la deformación de los cuerpos y en los colores, que se exageran a favor de exigencias estéticas y religiosas. De nuevo emergen figuras cercanas a las esencias y abstracciones medievales. No se trata de personas reales y  sus cuerpos no proyectan sombra, solo que ahora de forma deliberada como opción expresiva del artista, una vez superada la representación realista.

2)      Evolución de la perspectiva
Los espacios representados en perspectiva evolucionan desde los primeros intentos, en donde sucede una yuxtaposición de objetos y personajes realistas que no están del todo integrados en el espacio, hasta la integración de estos y su unificación con el mismo.

La trayectoria pictórica de Campin ilustra perfectamente esta evolución.  La imagen de la Natividad (imagen 3) presenta aún una yuxtaposición de objetos y personajes. En el tríptico de la Anunciación (Imagen 1) los elementos particulares empiezan a estar integrados en un espacio y por último en Santa Barbara (Imagen 4) nos muestra un espacio unificado, se trata de una escena que podríamos ver delante de nuestros ojos. “Esta evolución significa que Campin va humanizando progresivamente no solo lo que se ve, sino también la manera como se ve.” (Todorov, pág. 127).


Imagen 3 La Natividad  1420


                                                                                                                       Imagen 4 Santa Bárbara 1438


Campin fue el maestro de otros dos grandes pintores: Van Eyck y  Rogier van der Weyden. 

En la perspectiva espacial de Van Eyck  se tiene la sensación de un espacio individualizado,  donde el espectador observa la escena desde un lugar concreto, aunque todavía no se utiliza un único punto de fuga. Las imágenes de Van Eyck muestran un mundo fuera del tiempo, que se consigue a través de la perspectiva, la luz y de la minuciosidad con que están pintados los elementos del cuadro. La ilusión de ventana que se abre al mundo aumenta con él ya que los objetos no aparecen enteros, como en Campin, ahora se muestran cortados y el espectador los continua con la mente hacia un espacio infinito, como se puede  apreciar en la Virgen de Lucca (Imagen 5). 




                      Imagen 5 La Virgen de Lucca 1435-40


A diferencia de las pinturas de Van Eyck, el espacio que muestra Rogier van der Weyden en sus cuadros no aparece como una ventana abierta  al mundo. El artista sabe cómo pintarla pero le interesa más la doctrina que la verosimilitud visual.  Los marcos pintados que cierran la imagen contribuyen a recordar que tenemos ante los ojos no un fragmento del mundo existente, una ventana,  sino una imagen construida por el pintor.

Se trata del pintor que mejor representa el dogma cristiano, unificando el realismo, la belleza y la ideología. “(…) Rogier asume una posición mucho más acorde con el orden imperante que la de sus  grandes predecesores, que desbaratan la jerarquía existente al afirmar la dignidad de los humildes (Campin) o al neutralizar toda doctrina y toda representación en beneficio de la contemplación (Van Eyck)”. (Todorov pág. 178).

 En la obra de Roger el naturalismo se aprecia en los detalles pero no en la composición general. El pintor nos muestra un espacio nada realista  en el cuadro Los siete sacramentos y la total desaparición de la profundidad a favor de un fondo plano  en el cuadro El Calvario (El Escorial).

En la pintura Los siete sacramentos (Imagen 6) Rogier incorpora a los siete ritos cristianos de forma simultánea en un mismo cuadro, en el interior de una iglesia gótica. De esta manera muestra una imagen menos realista que intensifica sin embargo su carácter sagrado. El tamaño de los personajes no se adapta a la perspectiva, al ojo del observador,  sino a la importancia simbólica de éstos. Rogier van der Weyden manipula la representación realista a favor de la ideología cristiana, pero a diferencia del arte medieval anterior el valor simbólico convive con los nuevos conocimientos que los pintores han adquirido para representar el espacio.


             Imagen 6  Tríptico los siete sacramentos  1445-1450

En la pintura El Calvario (Imagen 7) el autor prescinde del fondo a favor de la expresión y de la belleza en detrimento de la verdad. El espacio tratado de forma teatral amplifica los gestos,  emociones, estados de ánimo y el movimiento corporal de los personajes, todo ello con una finalidad de espiritualidad religiosa.


                      Imagen 7 El Calvario de El Escorial 







2) Renacimiento en los países del norte de Europa

Renacimiento en los países del norte de Europa

En este momento nos volcaremos en el análisis de la corriente renacentista flamenca que tuvo un desarrollo simultáneo al Renacimiento italiano.

A principios del S XV en el Norte de Europa son varios los factores que facilitan la utilización de la óptica como instrumento en el proceso artístico.

El primer factor a tener en cuenta es la principal clientela que disponía el artista flamenco. Existían por un lado instituciones que contaba con mayores convenciones ideológicas y artísticas y por otro los reyes, príncipes y nobles que permitían una mayor libertad de creación e innovación en sus obras. Estas estaban destinadas al uso privado y apoyaban  las novedades frente a los encargos institucionales.

Son claro ejemplo los manuscritos: la práctica de la iluminación se consideraba tan prestigiosa como la pintura.  Generalmente el cliente se trataba de un cortesano que  destinaba el libro a su disfrute particular. Este formato favoreció la creatividad y la novedad, gracias a los numerosos encargos y gusto personal de los cortesanos.

 Como ejemplo de importantes artistas que trabajan para una Corte encontramos a Paul de Limbourg y a Jan Van Eyck. Trabajando de forma independiente, por medio de encargos ciudadanos, tenemos a Robert Campin y Rogier van der Weyden.

El segundo factor se encuentra en los talleres de manuscritos. Estas obras se desarrollaban en talleres comunitarios de forma que la transmisión de información era constante entre los diversos artistas y artesanos.

Además, había obras que pasaban de un taller a otro como por ejemplo el libro de horas de  Tres belles Heures del duque de Berry, cuya realización duró 60 años: lo comenzó  Jean d`Orleans, continuaron  los hermanos Limbourg , Van Eyck y finalizó en un último taller de iluminadores.

Este traspaso que se realizaba entre talleres favoreció  la comunicación entre los artistas y la confluencia de distintas tradiciones locales y nacionales.

Como  último factor se encuentra el propio artista. Éste ha ganado importancia, tanto por la aparición de la firma en los cuadros como por su autorretrato.

Sin embargo el valor fundamental viene dado por el aporte de subjetividad en contraposición al punto de vista objetivo de la Edad Media. Este nuevo punto de vista supone poner en práctica la perspectiva. Una ventana a través de la cual el pintor ve y enseña el mundo. “A partir de ahí la subjetividad individual se introduce en el principio de construcción de la imagen: el espacio representado ya no es absoluto y divino, y en consecuencia no hay estructura inmutable ni centro único. En adelante se acepta que el espacio es ilimitado, como dice Nicolas de Cusa. Su centro, que ha pasado a ser móvil, coincide con la posición de cada hombre concreto, observador potencial del mundo del cuadro” (Todorov , pág. 99). 


 La utilización de la óptica pudo favorecer esta nueva forma de mirar ya que proporcionaba una imagen proyectada en perspectiva.

1) Introducción: el origen de la perspectiva y el uso de instrumentos ópticos durante el Renacimiento

Este capítulo de la tesis tratará sobre el origen de la perspectiva y el uso de instrumentos ópticos durante el Renacimiento. De cómo estas herramientas participaron en la nueva forma de ver el mundo en la modernidad. Igualmente se ha considerado la relación mantenida entre estas herramientas renacentistas y la tecnología actual de la Realidad Virtual.

Se ha estructurado este apartado separando el análisis de la tecnología renacentista italiana y de la tecnología  surgida en los países del norte de Europa: la perspectiva lineal y la lente, contemporáneas ambas. Así como la relación de ambas con las nuevas herramientas de RV. Por último se incluye un apartado de conclusiones.

Renacimiento

Según el autor del libro Elogio del individuo: Tzvetan Todorov , entre 1300 y 1500 Europa sufrió una gran transformación que posteriormente se ha denominado de forma genérica como Renacimiento. Este cambio fue paulatino y  no  tuvo  iguales características en toda Europa.

Históricamente el termino Renacimiento ha hecho referencia a un renacer de la Antigüedad clásica grecorromana  y su surgimiento se ha atribuido a Italia, concretamente a la Toscana. No obstante si entendemos el término no sólo como redescubrir sino fundamentalmente como crear algo nuevo,  el Renacimiento surge a su vez en el norte de  Europa con el arte flamenco.

Según Todorov, el común denominador de ambos “renaceres” es el descubrimiento del individuo como ser político, en el pensamiento y en la representación visual. Esta individualidad se plasmó no solo en la representación de  los seres humanos, sino que también en la de  objetos, lugares, animales y momentos únicos. Estos cambios no se perciben claramente en todos los ámbitos culturales al mismo tiempo, pero en pintura se puede situar tempranamente en la primera mitad del siglo XV, tanto en Italia como en el norte de Europa.

No obstante a su nacimiento conjunto, el Renacimiento Italiano y el del norte de Europa albergaron sustanciales diferencias, considerándose de mayor idealismo el Renacimiento italiano y mucho más realista en los países flamencos.  “Como bien ha señalado Panofsky en su extensa obra dedicada al tema, los primitivos flamencos (1953), el individualismo de Occam y de Gerson se impone en el norte, mientras que en Italia se tiende más a pensar, con Marsilio Ficino- el platónico florentino de la segunda mitad del siglo XV- que “la verdad de una cosa creada consiste esencialmente en el hecho de que se corresponde del todo con su idea”. Para el descubrimiento del individuo es más importante el realismo individualizador de los flamencos que el idealismo generalizador de los italianos” (Todorov  pág. 74 y 75).

Estas diferencias están relacionadas con las distintas formas de representación y las tecnologías utilizadas que en ambos territorios se desarrollaron. Por un lado, en el Norte de Europa se usaron las lentes que proporcionaron un mayor realismo en las representaciones y por otro, en Italia, el invento de la perspectiva lineal facilitó la representación de una idea sin necesidad de contar con un modelo.

La tecnología de lentes usada en las representaciones flamencas proporcionaba una imagen que podemos imaginar  similar a una  proyección de diapositivas, cuyo funcionamiento comprenderemos más adelante con el trabajo de David Hockney. Este tipo de imagen, que sorprende por su modernidad, capta una instantánea de la realidad, los individuos, objetos e instantes temporales. No son ideales abstractos sino personas, momentos y objetos concretos.

 La  perspectiva lineal lleva sin embargo a representar el mundo desde una idea mental a priori que el artista desarrolla ayudado por esta nueva tecnología. Se trata de una herramienta para  generar nuevos mundos de ilusión.

 No obstante, la perspectiva lineal nació con Brunelleschi de la observación directa de la realidad como se verá más adelante en el capítulo dedicado a la perspectiva Italiana. Es decir, ninguno de los dos inventos se puede interpretar de forma radical ya que ni siquiera la imagen creada utilizando las lentes está exenta de la interpretación personal del artista.


 Como se irá viendo a lo largo del capítulo y en las conclusiones del mismo,  las técnicas de fotogrametría y escaneado, que se utilizan cada vez más en el proceso de recogida de información espacial en las reconstrucciones arqueológicas, están emparentadas con la lente flamenca. Mientras que las construcciones de nuevos mundos de ilusión 3D realizadas con programas CAD o de modelado 3D, así como la imagen final proyectada en la pantalla de un ordenador, son herederos de la matemática Euclidiana y de la  perspectiva renacentista italiana.